Discípulo O Seguidor de cristo?

Carlos Ospinal

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INTRODUCCION:

Hablar de discipulado bíblico es hablar del proceso por el cual una persona es enseñada metódicamente, académicamente y constantemente para aprender y conocer específicamente la doctrina que enseña Dios en La Biblia. Así por ejemplo: El que estudia para ser médico, es un discípulo de los maestros de medicina. Y como hace un estudiante de medicina?. Va a los salones de clase sin cuaderno, lápiz. Unos días va a clase otros días no va a clase. Solo va cuando se despierta con ánimo?. No verdad?. Un discípulo toma notas y se esfuerza por aprender lo mas que pueda de su maestro, y hasta presenta exámenes para medir el conocimiento adquirido y ser promovido de un nivel a otro nivel. Por eso existen las asignaturas, y los diferentes niveles. Un medico por ejemplo no se hace en un año. De hecho es una de las carreras mas largas. Mas de 5 años. Y cuando su maestro esta seguro que ya esta listo, al final de su carrera, le otorga el anhelado titulo de doctor en medicina.

Para que hayan discípulos tiene que existir maestros. Y viceversa. Para que el discipulado bíblico sea exitoso, es necesario que hayan un discípulo deseoso de aprender la palabra y un maestro que tenga ese conocimiento que el discípulo quiere y debe saber.

Para que haya un buen discípulo, el Señor ha levantado maestros de su palabra. Hombres y mujeres conocedores de la doctrina bíblica. Y que vivan  apasionados por cumplir el mandato de Jesucristo de Mateo 28:19 de ir por todo el mundo y hacer discípulos de Cristo, para enseñar lo que ellos mismos han sido enseñados. Por eso aquí nos llamamos: Congregación La Gran Comisión inspirada en ese gran mandamiento de Cristo de Hacer Discípulos.

ASPECTOS CLAVES DEL DISCIPULADO:

La escuela de discipulado se basa principalmente en la enseñanza que proviene de saber y entender la palabra de Dios, para conducir al discípulo a reconocer cuatro aspectos fundamentales:

1.- A reconocer a Jesucristo como el único camino, verdad y vida para ir al Padre (Juan 14:6), y que somos Salvos de condenación por FE en Jesucristo (Efesios 2:8). Una salvación que no se logra por obras sino por la gracia de Dios que nos lleva a vivir por una fe que se desarrolla de la forma que hemos aprendido en donde la palabra de Dios es la base fundamental de esa FE. Que en esa palabra aprendemos y entendemos que ya no vivimos bajo la justificación de ley de la Torah (AT), sino por la obra de Cristo en la cruz. Es la obra de Jesús que nos salva. No nuestras penitencias ni obras.

2.- Que esa salvación en Cristo nos permite recibir el Espíritu Santo, que nos da el  poder para transformar nuestro carácter y vida (Hechos 1:8). Para que el mentiroso ya no  mienta. O el ladrón ya no robe (Efesios 4:28). El que maltrata a su esposa o su esposo ya no la maltrata o ya no le es infiel. Cuando siendo transformados tenemos fruto del Espíritu Santo en nuestras vidas (Gálatas 5:22-23).

3.- Que alcanzar la santidad es nuestra meta en este cuerpo carnal, para cumplir la voluntad de Dios, y que precisamente, aunque ya no somos justificados por cumplir los 10 mandamientos escritos en la Torah (AT), porque estamos bajo la gracia, ahora buscamos cumplir los 10 mandamientos, no para ser justificados sino porque esa es nuestra meta de santificación. Sin la cual nadie verá al Señor (Hebreos 12:14, 1ª Pedro 1:16).

Y finalmente,

4.- Que todo hijo de Dios, y discípulo de Cristo sea enseñado e inspirado a llevar una vida de servicio a los demás (Hechos 20:35). Porque ya no vivimos para nosotros mismos sino para que el mundo entero conozca la luz de Cristo brillando a través de nosotros en amor, compasión, bondad, constancia y paciencia (Mateo 5:13-16). Es decir: no somos jueces y verdugos implacables de la gente sino sus guías para ayudarles a salir de sus luchas y dificultades, que igual todos tenemos.

Desarrollo:

Quiero que vaya conmigo a:

2ª Timoteo 3:14  Pero tú,  permanece firme en lo que has aprendido y de lo cual estás convencido,  pues sabes de quiénes lo aprendiste. 15  Desde tu niñez conoces las Sagradas Escrituras,  que pueden darte la sabiduría necesaria para la salvación mediante la fe en Cristo Jesús. 16  Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar,  para reprender,  para corregir y para instruir en la justicia, 17  a fin de que el siervo de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra.

 

Esta porción de la carta del Apóstol Pablo a su discípulo Timoteo nos enseña varias cosas interesantes.

En primer lugar debemos entender por el contexto de este verso, en los versos 1 al 7 de Timoteo 3, que a diferencia de Timoteo, existían en ese momento otro tipo de personas a su alrededor con apariencia de piedad, pero que eran engañadores. Eran gente llena de egoísmo y avaricia; jactanciosos,  arrogantes,  blasfemos,  desobedientes a los padres,  ingratos,  impíos, etc.

 Y quiero resaltar este verso: Eran gente que

2Ti 3:7  siempre están aprendiendo,  pero nunca logran conocer la verdad.

 

Acaso no es lo mismo que vivimos hoy en día? Hay gente que vive patinando en los  mismos pecados. En los mismo vicios. Que aparentan ser muy buenos y piadosos pero no logran captar el mensaje. Escuchan la verdad pero no la asimilan. Solo la escuchan pero la aprenden y no la viven.

Son gente que tal vez les agrada ir a la Iglesia a escuchar un buen sermón, pero de la misma forma que entraron, así mismo salieron.

 

Pero note el contraste de la expresión de Pablo a su discípulo Timoteo:

 

Pero Tu. Es decir, en cambio tu. Note el énfasis. Y esto lo hace Timoteo porque sabe bien la trayectoria de su discípulo. Y sabe que sabe que no va a ser como las otras personas porque tiene bien cimentada su fe por el conocimiento de la palabra de Dios.

 

2ª Timoteo 3:14a  Pero tú,  permanece firme en lo que has aprendido y de lo cual estás convencido, 

 

Timoteo era un joven muy diligente en su pasión por conocer a Dios y obedecerle. Era un discípulo disciplinado en el aprendizaje. Yo me imagino a Timoteo, leyendo diariamente las escrituras, y muy atento a la voz de su maestro y a las tareas que le ponía su maestro.

 

Contrariamente, habían también otros discípulos a quienes Pablo ya había enseñado la verdad del evangelio, pero no se veía en ellos ningún progreso.

 

2ª Timoteo 3:14b    pues sabes de quiénes lo aprendiste.

Que bueno es saber de quien se aprende. Cuando vemos que nuestro maestro es honesto en su enseñanza. Que se preocupa por nuestro aprendizaje y que sobre todo, vive lo que enseña.

Dice allí: Sabes muy bien de quien lo aprendiste.

 

Te pregunto ahora:

  • Realmente estás aprendiendo de Dios de tu maestro?.

  • Tienes confianza de que tu maestro te enseña la verdad y el mismo la vive?.

  • Puedes ver fruto de lo que enseña tu maestro en tu vida y en la vida de tu maestro?.

 

Porque si no ves fruto en tu vida y en la vida de tu maestro, no sabes de quien estas aprendiendo….

 

Y dice el verso:

15  Desde tu niñez conoces las Sagradas Escrituras,  que pueden darte la sabiduría necesaria para la salvación mediante la fe en Cristo Jesús.

 

Dice allí que Timoteo aprendió las escrituras desde la niñez. Es decir que Timoteo tuvo padres diligentes en la enseñanza de la palabra.

 

Y de quien estaba aprendiendo Timoteo?

 

Eunice era la madre de Timoteo y Loida la abuela, eran madre e hija. (2ª Timoteo 1:5)

 

2ª Timoteo 1:5  Traigo a la memoria tu fe sincera,  la cual animó primero a tu abuela Loida y a tu madre Eunice,  y ahora te anima a ti.  De eso estoy convencido.

 

La primera vez que se habla de Eunice es en Hechos 16:1-3:

Hechos 16:1  Llegó Pablo a Derbe y después a Listra,  donde se encontró con un discípulo llamado Timoteo,  hijo de una mujer judía creyente,  pero de padre griego.

 

Vemos que fue de su madre y abuela el aprendizaje. Mas no de su padre griego o gentil pagano. Y aquí un paréntesis para esas madres que se preocupan por enseñarle a sus hijos acerca de Dios, aunque el esposo no lo haga. O aunque estén viudas.

Pablo en su primer viaje misionero llegó a Listra y allí fundó una pequeña iglesia. En esa Iglesia fue donde estas dos  mujeres recibieron a Cristo en su corazón por el mensaje evangelístico de Pablo, y se convirtieron en rocas fuertes para predicar y enseñar el mensaje en evangelio de Cristo.

Ellas no solo  eran mujeres de fe, sino su gran ejemplo de vida y la gran influencia que tuvieron sobre su hijo y nieto Timoteo.

Veamos la importancia de la enseñanza de la Palabra de Dios a los niños. No se deja solo ésta enseñanza a los maestros o maestras de la escuela dominical, sino que es responsabilidad y obligación de los padres (Deuteronomio 4:96:4-9).

Si el responsable y cabeza del hogar es el padre, y este no lo hace, la madre debe tomar las riendas y enseñar a sus hijos, como lo hizo Eunice conjuntamente con Loida, su madre. Debemos reconocer la importancia y gran influencia que tienen las abuelas piadosas. No solo darán cariño o regalos a los nietos, sino el regalo más importante, la Palabra de Dios.

En el momento que Pablo escribe esta carta, seguramente Timoteo ya era un joven a quien Pablo le dedica dos poderosas cartas de instrucción y de discipulado. Y Pablo lo tuvo a su lado por mucho tiempo desde que lo tomó para si como su discípulo como dice:

Hch 16:2  Los hermanos en Listra y en Iconio hablaban bien de Timoteo,  3  así que Pablo decidió llevárselo

 

Pablo por el buen testimonio que tenía Timoteo, lo llevó consigo para ser su ayudante, su compañero, y discípulo y acabó como pastor de la iglesia en Éfeso. Y siendo de tanta influencia en importancia en el ministerio de Pablo para el crecimiento de la obra, es lo que explica la razón por la cual Pablo le dedica dos cartas del nuevo testamento.

 

Le recomiendo que amplíe su conocimiento sobre esta bonita relación de maestro a discípulo entre Pablo y Timoteo para que se inspire en esto para que usted también siendo discípulo fiel, se convierta en alguien con la misma pasión o mejor que la de su maestro o pastor para predicar la palabra de Dios.

 

Timoteo es el mejor ejemplo de lo que Dios quiere en la Iglesia de hoy. Dios quiere que seamos nosotros: Gente apasionada por aprender y atender al llamado.

 

Entonces con esta ilustración de Timoteo podemos deducir lo que es ser un discípulo de Cristo. Resumamos entonces:

 

En Primer Lugar está el Discípulo:

El discípulo es aquel que comprende y entiende la importancia de su compromiso con Dios y con los semejantes de poder enseñar con firmeza y autoridad la doctrina de salvación.

  1. El discípulo es uno que no se conforma con venir a la Iglesia y pasar un buen rato, Sino que siente en su corazón  misericordia por el perdido y quiere aprender para poder enseñarles el camino de la verdad.

  2. El discípulo es  uno que humildemente reconoce que tiene que aprender para poder enseñar. Y que para aprender tiene que hacerse discípulo de un maestro, a quien ha Dios lo ha puesto como su mentor o pastor para llegar al nivel que quiere y debe llegar. Así como Timoteo.

  3. El discípulo es aquel que entiende la importancia del desarrollo de su Fe y aprende a pasar las pruebas, las tentaciones y dificultades sostenido en la palabra de Dios y en sus promesas, porque las conoce muy bien y le cree al Señor. Se inspira en los héroes de la fe en la biblia y quiere ser como uno de ellos para ser un gran guerrero y vencedor.

  4. El discípulo es aquella persona de buen testimonio que muestra frutos dignos de arrepentimiento porque se esfuerza por ser obediente. Es un practicante de la verdad.

  5. El discípulo es aquella persona a quien Pablo llama: El hombre espiritual.

 

Ahora veamos lo que no es ser un discípulo:

 

Y para diferenciar a un discípulo de uno que no es discípulo, hemos llamado a este segundo, un seguidor de Cristo.

 

El seguidor de Cristo es aquel que al igual que el Discípulo, ha sido tocado por el evangelio de salvación. Ha sido impactado por la verdad del evangelio (por ahí vamos bien. No hay diferencia entre el uno y el otro) a

 

 

El Seguidor de Cristo es aquel que al igual que el Discípulo, se emociona en cada enseñanza de la palabra y llora y se tira al piso, levanta sus manos y no se pierde ninguna reunión. Por ahí también vamos bien. No hay diferencia.

Pero ojo, que aquí viene la gran diferencia entre el uno y el otro:

El seguidor de Cristo, a diferencia del Discípulo, es aquel que siempre anda pidiendo que oren por El, que le envíen una palabra de animo cada vez que esta caido. Y que no puede levantarse solo.

El Seguidor de Cristo, a diferencia del Discípulo, es aquel no muestra frutos dignos de arrepentimiento. Lleva meses o años asistiendo a la Iglesia pero tiene una doble vida. No es integro, y todavía vive alimentando su vanidad y su ego.

El seguidor de Cristo, a diferencia del Discípulo, es aquel que quiere demostrar apariencia de piedad, pero solo buscan ayudar a otros para conseguir favores de esa persona mas tarde.

El seguidor de Cristo a diferencia del Discípulo, es aquel que todavía usa lenguaje obsceno, se deleita en las pasiones desordenadas. Trata mal a los semejantes.  Vive en infidelidad y le molesta el tema de santidad porque no quiere ni lo puede cumplir.

El seguidor de Cristo a diferencia del Discípulo, no es disciplinado en el aprendizaje de la palabra (de vez en cuando toma notas, o viene a la Iglesia, o llama al pastor para ampliar sus dudas en la interpretación de un verso).

El seguidor de Cristo, a diferencia del Discípulo, es aquel a quien Pablo llama: El hombre carnal. El que no puede discernir los asuntos espirituales porque no los entiende.  Y porque no tiene la plenitud del Espíritu Santo, pues al no leer y estudiar la palabra tiene un espíritu débil y agonizante.

 

El seguidor de Cristo, a diferencia del Discípulo, sigue el mismo patrón de los que seguían a Cristo. Solo buscan a Dios para que les de lo que necesitan, pero no están dispuestos a dar nada. No se sacrifican en nada y no pueden crucificar a su cuerpo con sus pasiones y deseos.

 

Juan 6:26   --Ciertamente les aseguro que ustedes me buscan,  no porque han visto señales sino porque comieron pan hasta llenarse.  27   Trabajen,  pero no por la comida que es perecedera,  sino por la que permanece para vida eterna,

 

A Jesús lo seguían multitudes::

 

Lucas 6:17   Luego bajó con ellos y se detuvo en un llano.  Había allí una gran multitud de sus discípulos y mucha gente de toda Judea,  de Jerusalén y de la costa de Tiro y Sidón, 18   que habían llegado para oírlo y para que los sanara de sus enfermedades.  Los que eran atormentados por espíritus malignos quedaban liberados; 19   así que toda la gente procuraba tocarlo,  porque de él salía poder que sanaba a todos.

 

Pero Jesús solo tenia 12 discípulos. A esos doce discípulos era a quienes El mandaba de 2 en dos a predicar y enseñar y les daba poder para expulsar demonios y sanar a los enfermos.

 

Ya que conoces la diferencia..

 

Eres discípulo de Cristo o solo seguidor de Cristo?.

Si solo eres un seguidor de Cristo, estas en constante peligro de caer y ser presa del enemigo.No estas agradando a Dios con tu vida, y solo Dios sabe si te alcanza para ser parte de los escogidos del reino para gobernar con Cristo.

 

Pero si ya eres discípulo te felicito. Vas por buen camino. Dios va a hacer cosas grandes a través tuyo.

Y te animo a que te esfuerces en desarrollar esa fe, de la forma que le dice Pablo a Timoteo:

3:16  Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar,  para reprender,  para corregir y para instruir en la justicia, 17  a fin de que el siervo de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra.

 

Toda la biblia es la fuente de nuestro aprendizaje espiritual. La biblia es la fuente de todo conocimiento. La biblia es la fuente de toda sabiduría. No la sabiduría terrenal, sino de la sabiduría celestial.

Aquella sabiduría que nos permite llegar a ser grandes maestros para enseñar la verdad a otros,

Es la sabiduría de Dios para poder ejercer justicia en nuestro discernimiento entre el bien y el mal. Y que nos guía a practicar la justicia en todo lo que hacemos.

 

Es la sabiduría de Dios que nos capacita y nos encamina a hacer siempre lo bueno. Todo lo que le agrada a Dios. Y que nos pone en paz con Dios y con nuestros semejantes.

LLAMADO A SER UN TIMOTEO:

Hoy el Señor quiere que te conviertas en un Timoteo de tu líder, de tu maestro, de tu pastor. Que estés dispuesto a hacer las tareas y recomendaciones que tu líder o pastor te pide.

 

Porque el pastor es como un padre que quiere ver a sus hijos crecer y desarrollarse. El pastor es como un padre que se goza con el progreso y éxito de sus hijos. Y que no se molesta si sus hijos llegan a ser mas grande que El.

 

Si quiere ver feliz a tu pastor, no al terrenal sino al pastor de pastores es que seas fructífero como dice la palabra en

 

Juan 15:8   Mi Padre es glorificado cuando ustedes dan mucho fruto y muestran así que son mis discípulos.

 

Formas que Expresan el Fruto

  • Un firme compromiso con Dios (Mt. 10:37-39).

  • Un firme compromiso con la obra de Dios (Hch. 2:46; 5:42; 8:4).

  • La formación del carácter de Cristo (Gal. 5:22; Fil. 4:5).

  • Obediencia y sumisión: a) A Cristo (Mt. 11:29); y b) a los líderes en la iglesia (Heb. 13:17); c) a las autoridades en general (Rom. 13:1-2).

  • Ganar almas y hacer discípulos (Mt. 28:192 Tim. 2:24:2)

 

 

Si usted dice que es discípulo de Cristo pero no es obediente, entonces no es discípulo sino seguidor de Cristo:

Juan 8:   31 Jesús  dijo: se dirigió entonces a los judíos que habían creído en él, y les dijo:—Si se mantienen fieles a mis enseñanzas, serán realmente mis discípulos;

Cristo nos exhorta a mantenernos fieles a sus mandamientos y enseñanzas. Pero como vamos a mantenernos fieles a las enseñanzas si no nos esforzamos para estudiar la palabra, memorizarla y aplicarla a nuestra propia vida?

 

Conclusión.

  1. Cuando somos discípulos nos esforzamos en aprender para enseñar.

  2. Cuando somos discípulos damos frutos glorificamos al Padre,

  3. Si no estamos dando fruto somos simplemente seguidores de Cristo.

  4. Cuando somos discípulos, somos obedientes a las enseñanzas de Cristo.

Amado Padre Celestial, Estoy en deuda contigo por mi desobediencia. Reconozco que  tu viniste a este mundo a darlo todo por mí. Perdóname porque hasta hoy he sido un simple seguidor, pero no un discípulo tuyo. un entusiasta tuyo y de tus enseñanzas, pero no he seguido tu ejemplo ni he sido obediente a ti. Te ruego me perdones y me des la oportunidad de ser tu discípulo. Quiero seguirte, aprender de ti, y dar fruto que te honre. Hoy te entrego mi vida, cámbiame Señor y cumple tus propósitos en mí. En Jesucristo el Señor, Amen! .