Sometidos Al señorio de cristo

Carlos Ospinal

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Antecedentes:

Hace 15 días estudiamos el Tema: Rompiendo Cadenas Generacionales. En aquella oportunidad aprendimos por la enseñanza de la pastora Elsa que nosotros nacemos con una carga de pecados de iniquidad heredada de nuestros padres. Y que a menos que nos arrepintamos y cortemos esa iniquidad con el poder de la sangre de Cristo vamos a ser portadores de una enfermedad de pecado que va a trascender nuestras generaciones de aquí para abajo.  Esa ruptura significa arrepentimiento.

Y el domingo pasado pudimos estudiar que el arrepentimiento es un cambio radical de actitud y de vida. (griego=metanoia= cambio de mente y dirección). Es reconocer que ninguna de mis obras me puede justificar sino solo Jesucristo. Y que ese arrepentimiento no es remordimiento. Porque el remordimiento mira hacia el pasado y nos produce malestar y desasosiego; el arrepentimiento mira hacia el futuro y nos invita a la disculpa y al reconocimiento del daño y la promesa pública de evitar cometerlo en el futuro.

Un verdadero arrepentimiento produce contrición  profunda. Un dolor profundo de haber ofendido a Dios. La persona arrepentida, desgarra su alma con llanto, clamor y hasta gritos de tristezas. Es una catarsis  de llanto, hasta agotar las lágrimas y el moqueo.

Aprendimos que el arrepentimiento debe ser específico.

  • Hay pecados localizados en el área de la Mente (impurezas, fantasías sexuales, maquinaciones hacia el mal. Temor, dudas).

  • Hay pecados localizados en las Emociones (temor, amargura, deseos de venganza, y

  • Otros localizados en el área de la Conducta (adicciones, falta de respeto al orden y decencia)

 

El arrepentimiento verdadero viene cuando tenemos una revelación de la cruz, lo que nuestro pecado hizo a Jesucristo.

1ª. Pedro 2:24  Él mismo,  en su cuerpo,  llevó al madero nuestros pecados,  para que muramos al pecado y vivamos para la justicia.  Por sus heridas ustedes han sido sanados.

 

 

 

La revelación de la cruz, me permite experimentar los dolores de Jesucristo en la cruz:

  • Piensa en la Corona de espinas (burla y menosprecio).

  • Clavos en las manos (dolor, atadura)

  • Clavos en los pies (dolor, limitación para avanzar)

  • Azotes (dolor de nuestras enfermedades).

  • Lanza en el costado (heridas del corazón).

  • Bofetadas (iras y venganzas)

  • Barbas arrancadas (deshonra y desprecio)

 

INTRODUCCION:

El arrepentimiento no es un mero sinónimo de la fe. La Biblia enseña que los pecadores deben ejercer su fe junto con el arrepentimiento (Hechos 2:38; 17:30; 20:21; 2 Pedro 3:9). El genuino arrepentimiento, surge cuando una persona se somete al señorío de Cristo, que lo lleva no solo a un cambio de comportamiento (Lucas 3:8; Hechos 26:18-20) y de rechazo al pecado, sino de obediencia a los mandamientos de ese señorio de Cristo. Es decir, a la autoridad de Cristo.

La carta de Pablo a los Romanos 13:1 en la biblia, nos presenta un mandamiento del Señor fundamental, para preservar la ley y el orden. Y es que toda persona debe someterse a las autoridades. Porque las autoridades son instituidas por Dios. Y quienes se resisten a ella, a Dios mismo resiste.

El mundo entero esta sometido a un sistema de autoridad. Nadie puede decir en este mundo que no rinde cuentas a una autoridad. Porque el niño en el hogar esta sujeto a la autoridad de sus padres, y si en la escuela, esta sometido a la autoridad de sus maestros. Y si en la calle, a la autoridad de los policías. Y si en el trabajo, a la autoridad de sus jefes. Y si es dueño de una empresa, esta sometido a la autoridad de sus accionistas o de sus clientes.  Políticamente, ningún país actualmente, se atreve a invadir a otro, porque hoy vivimos bajo la autoridad del imperio Estado Unidense, bien llamado: el policía del mundo.


Si no existieran autoridades en el mundo entonces existiría un descontrol y una anarquía general. Es decir, el descontrol social, político y económico sería mucho mayor. Hemos visto cuando hay alguna revuelta popular y las autoridades pierden el control que la gente se enloquece invadiendo las tiendas para robar. Se desata un desenfreno de maldad que viola todas las normas de conducta. Alli la gente mas cuerda se vuelca a las calles a hacer daños y aprovechas las circunstancias para apropiarse de todo lo que encuentra a su paso. Roban, violan y matan alocadamente. Alli es cuando valoramos todos los sistemas de autoridad que Dios estableció y que defiende sin reservas.

Las autoridades tienen la función de crear leyes y gestionar diferentes elementos que buscan la estabilidad social y general.

Las leyes son normas que se estipulan en una sociedad y las mismas sirven para mantener una convivencia. Las autoridades deben controlar y promover estas.

Y en el plan espiritual, tambien existen sistemas de autoridad. El diablo y sus demonios dominan la región de oscuridad donde la maldad es la principal norma de conducta. Y todo aquel que anda sin Cristo, esta sometido a ese señorio de tinieblas. Un señorio que busca la destrucción del ser humano, y que lo mantiene enfrentado a un futuro sin esperanza de condenación eterna en el infierno.

Pero justo para eso apareció Jesucristo, para deshacer las obras del diablo y traernos con su perdón y nuestro arrepentimiento de las tinieblas a la luz. Y estando en esa luz, ya no estamos bajo el señorío del diablo sino al señorío de Cristo.

Por tanto el tema de hoy es entonces: “Sometidos al Señorío de Cristo”.

DESARROLLO:

¿Qué es el señorío de Cristo?.

Leamos en Filipenses 2:9-11, hablando de Jesucristo:

Filipenses 2:9  Por eso Dios lo exaltó hasta lo sumo y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre, 10  para que ante el nombre de Jesús se doble toda rodilla en el cielo y en la tierra y debajo de la tierra, 11  y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor,  para gloria de Dios Padre.

 

Que es el señorío?.

 

La palabra "Señor" viene de la palabra griega, 'kurlos', que significa, "supremo en autoridad", "Supremo" significa "el más grande en poder, autoridad o rango: dominante". "Autoridad" significa "El poder de hacer que las leyes se cumplan; el poder de imponer obediencia, mandar, determinar o juzgar" En otras palabras, el Señor es el poder más alto que existe: y El tiene el derecho absoluto de juzgarnos y mandarnos en todas las áreas de nuestras vidas.

EI reto más grande de la Iglesia no es tanto construir templos. no es tener los mejores cantantes. El reto más grande es hacer que Cristo sea el Señor en la vida de los creyentes. 

 

Encuesta:

 

  • 10% no se pueden congregar

  • 20% nunca asisten a la iglesia

  • 25% nunca oran

  • 30% nunca leen la Biblia

  • 40% nunca dan dinero para la iglesia

  • 75%  nunca desempeñan una función ministerial en la Iglesia

  • 95% nunca han ganado un alma para Cristo

  • Pero e100% piensan irse al cielo.

 

Jesús es el Señor de Señores, verdad?. Gloria a Dios!

 

Sientes un impacto especial en tu corazón cuando piensas sobre esto? Obviamente hay millones de personas que no reconocen que Jesús es el Señor de señores. Y como dice en esta lectura de Filipenses, llegará un día cuando cada una de las rodillas de estas personas se doblaran y reconocerán quien es ÉL.

 

Aquellos que hemos nacido de nuevo y hemos reconocido que ÉL es el Señor de Señores, ya hemos entregado nuestras vidas a ÉL como nuestro Señor. De hecho, reconocer que ÉL es el Señor, y entregar nuestras vidas a ÉL, son pasos fundamentales para poder nacer de nuevo.

 

“….que, si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo”. Romanos 10:9 NVI

Si tu has creído en Jesucristo con todo tu corazón, y has confesado con tu boca que Jesucristo es el Señor. significa que le hemos hecho a ÉL como el Señor de nuestras vidas.

 

Usted talves se preguntará: Qué significa el hecho que Cristo es el Señor de nuestra vida?.

 

Seguramente no significa solamente decir con nuestras palabras que ÉL es el Señor. Eso no es suficiente.

La doctrina del señorío de Cristo enseña que el someterse a Cristo nuestro Señor, va de la mano con el confiar en ÉL como Salvador. El señorío de Cristo es lo contrario a lo que a veces se denomina creencia fácil, o la enseñanza de que la salvación viene a través de reconocer un cierto conjunto de verdades. Eso es cierto, pero la salvación se produce por el Señorío de Cristo quien nos lleva a conocer la verdad para creerla y obedecer. Porque de nada sirve admitir teologicamente las verdades bíblicas, pero no estar dispuesto a reconocer el señorio de Cristo en esas verdades.

 

Porque Jesucristo mismo dijo en:

Juan 14:6   --Yo soy el camino,  la verdad y la vida --le contestó Jesús--.  Nadie llega al Padre sino por mí.

 

John MacArthur en su libro El Evangelio Según Jesucristo, expone el caso del señorío de Cristo, resumiendo la enseñanza de esta manera: "El llamado evangélico a la fe, supone que los pecadores deben arrepentirse de su pecado y someterse a la autoridad de Cristo". En otras palabras, un pecador que se niega a arrepentirse no es salvo, porque él no puede aferrarse a su pecado y al Salvador al mismo tiempo. Y un pecador que rechaza la autoridad de Cristo en su vida, no tiene una fe salvadora, ya que la fe verdadera abarca una entrega absoluta a Dios. Por lo tanto, el evangelio requiere algo más que hacer una decisión intelectual o pronunciar una oración; el mensaje del evangelio es un llamado al discipulado. Las ovejas seguirán a su pastor en sumisa obediencia.

Es un llamado a no ser solamente seguidor de Cristo, sino mejor aun: un discípulo. El discípulo se esmera por aprender. Por eso un discípulo se reconoce en un servicio como estos, porque llega con cuaderno y lápiz para tomar apuntes, para ir a su casa a repasar  y poner en práctica. El seguidor es un buen asistente pero su vida no refleja frutos dignos de arrepentimiento. Por que sigue siendo un practicante de pecado y se deleita en esa práctica. El seguidor admira a Cristo y sus enseñanzas pero no las obedece.

 

El seguidor, a diferencia del discípulo, no reconoce ni se somete al Señorío de Cristo.


Los defensores del señorío de Cristo apuntan a las reiteradas advertencias que Jesús hizo a los hipócritas religiosos de su época, advirtiéndoles que estar de acuerdo con las verdades espirituales, no salva a una persona. Debe haber un cambio de corazón. Jesús hizo hincapié en el elevado costo del discipulado:

 

Lucas 14:27   Y el que no carga su cruz y me sigue,  no puede ser mi discípulo.

 

Lucas 14:33   De la misma manera,  cualquiera de ustedes que no renuncie a todos sus bienes,  no puede ser mi discípulo.

 

Es decir, hasta que punto estamos dispuestos a dejar de comer una comida al día para dársela a otro que no tiene nada para comer. O estar en disposición a despojarse de dinero para dar abrigo y techo a uno que no tiene techo?. O despojarse de abrigo para darle a uno que no tiene prenda para vestir?. O compartir tu vehículo de transporte para llevar o traer a alguien a su trabajo porque esa persona no tiene como moverse?

 

Eso es renunciar a los bienes……Es decir: preocuparse mas por hacer tesoros en el cielo mas que en la tierra. Y ayudar al necesitado sin condición y sin esperar nada a cambio.

 

Ese es el costo del discipulado…..Es renunciar al yo primero, yo segundo y yo tercero.

 

 

En otro lugar, Jesús enfatiza un total compromiso:

 

Lucas 9:62   Jesús le respondió:  --Nadie que mire atrás después de poner la mano en el arado es apto para el reino de Dios.

 

Es decir: Si ya eres de Cristo, y El es tu señor, ya no vas estas dispuesto a volver a someterte al señorio de la maldad y las tinieblas.


En el Sermón del Monte, Jesús dice:

Mat 7:14   Pero estrecha es la puerta,  y angosto el camino que conduce a la vida,  y son pocos los que la encuentran.

 

por el contrario, la creencia falsa busca ensanchar el camino para vivir como seguidor y no como discípulo, para que cualquiera que tenga una profesión de fe sin someterse al señorio de Cristo, pueda entrar.

 

Jesús dice que "todo buen árbol da buenos frutos" (versículo 17); en cambio, la creencia falsa dice que un árbol aún puede ser bueno y no producir nada. Es decir: no produce ni fruto bueno ni fruto malo.

 

Jesús dice que muchos de los que dicen "Señor, Señor" no van a entrar en el reino (Mateo 7: 21-23); por otra parte, la creencia falsa enseña que decir "Señor, Señor de labios" es suficiente.

El señorío de Cristo nos enseña que una verdadera profesión de fe, será respaldada por la evidencia de la fe. Si una persona está realmente siguiendo al Señor como su discipulo, entonces él o ella obedecerá las instrucciones del Señor.

 

Una persona que está viviendo intencionalmente en pecado y sin arrepentirse, obviamente no ha decidido seguir a Cristo, porque Cristo nos llama del pecado a la justicia. De hecho, la Biblia claramente enseña que la fe en Cristo resultará en una vida cambiada (2 Corintios 5:17; Gálatas 5:22-23; Santiago 2:14-26).

El señorío de Cristo no es una doctrina de salvación basada en las buenas obras. Sino en que las buenas obras, son el resultado de la obediencia y sometimiento al Señorío de Cristo.

La verdadera salvación conduce inevitablemente a una vida cambiada. Los salvos estarán consagrados a su Salvador. Un verdadero cristiano no se sentirá cómodo viviendo en un pecado que no ha confesado y no ha abandonado.

 

Nosotros mostramos amor a Cristo, cuando le obedecemos>

 

Juan 14:15-31  (NVI)

15 »Si ustedes me aman, obedecerán mis mandamientos.

Pero como van a obedecer los mandamientos si no hay fidelidad en estudiar la biblia. En apartar un dia en la semana para venir a congregarse. Si ni siquiera conoces los 10 mandamientos de la ley de Dios?.

 

Lista de los Diez Mandamientos

  1. Adora solo Al Señor Tu Dios (Éxodo 20:3).

  2. No adoren Imagenes (Éxodo 20:​4-6).

  3. No uses de manera indigna el nombre de Dios (Éxodo 20:7).

  4. Mantén sagrado el dia de reposo (Éxodo 20:​8-​11).

  5. Honra a tu padre y a tu madre (Éxodo 20:12).

  6. No asesines (Éxodo 20:13).

  7. No cometas adulterio (Éxodo 20:14).

  8. No robes (Éxodo 20:15).

  9. No des falso testimonio (Éxodo 20:16)

  10. No seas codicioso (Éxodo 20:17).

 

Si no conoces el nuevo mandamiento (Juan 13:34-35?

 

34 »Este mandamiento nuevo les doy: que se amen los unos a los otros. Así como yo los he amado, también ustedes deben amarse los unos a los otros. 35 De este modo todos sabrán que son mis discípulos, si se aman los unos a los otros».

 

 

CONCLUSION:


Someterse al Señorío de Cristo implica, inevitablemente los siguientes aspectos:

 

1.- Arrepentirse genuinamente, apartándose del pecado.

El genuino arrepentimiento, surge cuando una persona se somete al señorío de Cristo, que resulta sino en un cambio de comportamiento. Como ya vimos antes.

2) Un cristiano es una nueva creación y no puede simplemente "dejar de creer" y perder la salvación. La salvación es solo la obra de Dios, no del hombre. Aquellos que creen en Cristo como Señor, son salvos aparte de cualquier esfuerzo que hagan por su propia cuenta (Tito 3:5).

3) La fe en Cristo no es una promesa, una oración o un credo (Juan 3:16). La fe debe implicar un compromiso personal con Cristo (2 Corintios 5:15). Es mucho más que estar convencidos de la verdad del evangelio; es un renunciar a este mundo y seguir al Maestro. El Señor Jesús dijo, "Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen" (Juan 10:27).

4) La fe verdadera siempre produce un cambio de vida (2 Corintios 5:17). La persona en su interior es transformada por el Espíritu Santo (Gálatas 2:20), y se somete al señorio de Cristo:

  • Tiene una nueva naturaleza (Romanos 6:6).

  • Son discípulos de Cristo (Juan 10:27),

  • aman a sus hermanos (1 Juan 3:14),

  • obedecen los mandamientos de Dios (1 Juan 2:3; Juan 15:14),

  • hacen la voluntad de Dios (Mateo 12:50),

  • permanecen en la Palabra de Dios (Juan 8:31),

  • guardan la Palabra de Dios (Juan 17:6),

  • hacen buenas obras (Efesios 2:10), y

  • continúan en la fe (Colosenses 1:21-23; Hebreos 3:14).

 

Ahora le pregunto:

  • ¿Será posible ser cristiano y vivir disfrutando en los placeres pecaminosos de la carne toda la vida, y nunca buscar glorificar al Señor quién lo compró con precio de sangre?

  • ¿Puede una persona despreciar el señorío de Cristo y aun así decir que ÉL es su Salvador?

  • ¿Puede alguien pronunciar la "oración del salvación" y seguir con su vida como si nada hubiera ocurrido y continuar llamándose "cristiano"?

 

El señorío de Cristo dice: "No". No demos una falsa esperanza a los pecadores que no se arrepienten; más bien, declaremos todo el consejo de Dios: "Ustedes deben nacer de nuevo" (Juan 3:7).

 

Juan 3:7   No te sorprendas de que te haya dicho:  'Tienen que nacer de nuevo.

 

 

REFLEXION:

 

Cuantos de los que están aquí presentes, creen en Jesucristo?

Les tengo una mala noticia: Creer en Cristo no te hace cristiano. Ni venir a la Iglesia te hace cristiano. Así como vivir en un garaje no te hace carro.

 

Se necesita Creerle a Cristo. No solo creer en Cristo. Creerle a Cristo y es aceptarle como tu Señor. Es doblar tu rodilla ante su majestad. Es postrarse ante El, y decirle: Aquí están mis manos y mis pies a tu servicio.

 

Es tomar la decisión de ser discípulo de Cristo, y no solamente un seguidor.

 

Es obedecer al Señor y procurar dar frutos dignos de arrepentimiento. Fruto en el Espíritu en amor,  alegría,  paz,  paciencia,  amabilidad,  bondad,  fidelidad, humildad y dominio propio (Gálatas 5:22). 

  • Fruto en llevar una vida ejemplar que inspire a otros a buscar a Cristo.

  • Fruto en practicar obras de bondad y misericordia por el necesitado, renunciando a tus comodidades con gozo sin murmuración.

  • Fruto en renunciar a los malos hábitos de pecado.

  • Fruto en disposición para servirle al Señor.

  • Fruto en poner a Cristo en primer lugar en oración, estudio bíblico y la comunión con otros hermanos en la fe.

 

Hoy el Señor quiere animarte a que invites a Cristo a reinar en tu vida.

Dice la palabra en Romanos

 

Romanos 10:9  que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor,  y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos,  serás salvo. 10  Porque con el corazón se cree para ser justificado,  pero con la boca se confiesa para ser salvo.

 

Oración para Invitar a Recibir a Cristo Jesús:

Padre Celestial, En este momento reconozco que soy pecador y que te he fallado. Te pido perdón por todas mis culpas. Yo creo que el Señor Jesucristo murió por mi en la cruz y que su sangre preciosa me limpia de todo mi pecado. Por fe, en este momento recibo al Señor Jesucristo en mi corazón como mi único y suficiente salvador personal.  Confío que tu me darás la salvación de mi alma.  Quiero que seas mi Señor y mi Dios. Ayúdame Señor a hacer tu voluntad cada día.  Te pido que escribas mi nombre en el libro de la vida. Te doy gracias en el nombre del Señor Jesucristo de Nazareth, Amén.

 

 

CANTOS:

 

 

Referencias:

 

http://www.apoyobiblico.com.ar/2013/03/el-senorio-de-cristo.html